Para reafirmar la hegemonía de Roma en el mundo y humillar, de paso, a la orgullosa y mucho más vieja nación ibérica, Julio César modificó el calendario lunar ibérico por el que se regía la inmensa mayoría de los pueblos de la Antigüedad, trasladando el inicio del año del día 1 de Marzo al 1 de Enero. Progresivamente, todas las naciones fueron sometiéndose a esta arbitraria imposición romana…
Los pueblos ibéricos… permanecieron fieles a su viejo cómputo ancestral y concentrando en los meses de Febrero, Marzo y Abril, en el contexto del antiguo Año Nuevo, todas sus más sagradas, antiguas e importantes celebraciones. Un hecho que sigue prevaleciendo hoy, dos mil años después del cambio de calendario, con buena parte de España bullendo en fiestas populares de toda índole… festejos religiosos y profanos que no son sino recreaciones de unos rituales cuyas raíces se hunden en la Prehistoria…
La fecha del 1º de Marzo acabaría imponiéndose a todas las demás, escenificándose en ese día un poético y antiquísimo ritual al que se conocía con el nombre de Noche de Marzas y a través del cual se conmemoraba el nacimiento de la vida y el inicio del año y de la primavera. De donde el que los ingredientes fundamentales de la Noche Marzera sean el fuego, la música, las danzas y, sobre todo, la vegetación y las flores que configuraban el Marzandrón o monumento floral en torno al que se celebraba la fiesta y que simboliza la floración o alumbramiento de la vida. Ramos y flores que se suponían bendecidos por el fuego y que recogidos al final del acto por todos los Marzeros, eran diseminados después, simbólicamente, por casas, campos y caminos. Tal ha sido la Nochevieja de los Españoles hasta épocas muy próximas a nosotros…
He asumido voluntariamente la responsabilidad de reimplantar esta tradición en todo el territorio nacional. Lo que quiere decir que amén de Santander y de Burgos, van a cantarse las Marzas este año en las ciudades de León y Valladolid. Promovidas en ambos casos por mí y organizadas en el primer caso por Fernando Ledesma, miembro también de Arte en Peligro.
Se empieza a vislumbrar la trascendencia de la Noche de Marzas cuando se descubre que ella es la raíz de todas estas tradiciones: Mayas, Candelas, Enramadas, Ramos, Fallas, Hogueras de San Juan, Batallas florales, Juegos Florales, Alfombras de flores del Corpus, Carrozas de flores, Monumentos florales del Jueves Sant, Pingado del Mayo, árboles de Navidad, Cucañas, Ofrendas florales, Cantos de ronda, Quemas del Judas, Corridas de gansos o de gallos, Bajadas del ángel del Domingo de Pascua, Flores y fuegos de San Antón y un larguísimo etc. Amén, por supuesto, de los Antroidos o Carnavales que no son sino los antiguos desbocados festejos con los que se despedía al Viejo Año… +más
Archivado bajo: Arte, De los Nombres de Cantabria (Diario Alerta), Etnografía, Expolio, Historia, Mitología - Religión, Roma